Salida de nuestras terminales a la hora indicada. Noche en ruta.
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Llegada a Freiburg im Breisgau, Alemania. Alojamientoen hotel. Tiempo libre para conocer los antiguos barrios con callejones estrechos e idílicos patios. Los "Bächle"- pequeños arroyos atraen del mismo modo que los agradables restaurantes y singulares tascas y bares del casco antiguo. La Catedral - la Münster - sobresale con su torre y dibuja la silueta más pintoresca de la ciudad. Alojamiento.
Desayuno. Salida hacia Meersburg, frente al lago de Constanza. La ciudad alta gravita en torno a la Marktplatz, de la que sale la Steigstrasse con sus casas de entramado de madera. El imponente Castillo Viejo fue la residencia de poetisas y la terraza del Castillo Nuevo nos brinda una bella vista del lago y del macizo del Säntis. Continuación hasta Munich. Por la tarde,
Visita panorámica con guía local incluida del Parque Olímpico, subida a Torre Olímpica y casco histórico de Munich. Con el Oktoberfest y la ópera, la Hofbräuhaus y la Pinacoteca, la BMW y el club de fútbol Bayern de Munich, se unen lo antiguo y lo moderno. Munich - sede de las Olimpiadas de 1972 - es una verdadera ciudad de ensueño al sur de Alemania. Con su techo de bulbos, la iglesia gótica de Nuestra Señora “Frauenkirche”, es el emblema de Munich. desde aquí se puede escuchar el carillón que proviene de la plaza de Maria “Marienplatz”. Alojamiento.
Desayunoy excursión facultativa a al palacio de Nymphenburg, residencia de verano de los príncipes y reyes de Baviera. Por la tarde, excursión optativa para conocer la fábrica de cerveza Paulaner. Por la noche, se ofrecerá facultativamente “Cena Bávara”, cena de platos típicos bávaros acompañada de un show musical. Regreso al hotel. Alojamiento.
Desayuno y excursión opcional a los románticos castillos de Neuschwanstein y Linderhof. El castillo de Neuschwanstein es un palacio medieval en estilo neorromántico. El castillo del rey Luis II de Baviera, se encuentra sobre empinadas rocas delante del grandioso panorama de los Alpes bávaros. La fantasía neorománica y neogótica del castillo con sus almenas, frontones, torres, puentes levadizos y muros blancos como la nieve encandiló a este rey (de hecho, sirvió a Walt Disney como inspiración para el castillo de la Bella Durmiente de Disneyland). Continuación hasta el castillo de Linderhof. En los agrestes valles que servían de terreno de caza a los soberanos de Baviera, Luis II mandó edificar esta “villa real” en un estilo que combinaba el segundo Renacimiento italiano y el Barroco. En la planta alta, dominada por la sala de audiencia, destacan el dormitorio de gala y el gabinete de los espejos. Regreso a Munich. Alojamiento en el hotel.
Desayuno y excursión facultativa a Salzburgo, (Austria). Salzburgo fue reconstruida en el s. XVII por el interés de tres arzobispos, grandes amantes de Italia, que quisieron convertir la ciudad en una Roma del norte. Paseando por Salzburgo nos sorprende la abundancia de cúpulas y campanarios, el encanto de sus estrechas callejuelas y sus plazas bordeadas de iglesias y palacios barrocos. El recuerdo de Mozart siempre está presente. Debido a la unidad arquitectónica y armonía del casco antiguo de la ciudad a las orillas del río Salzach, en 1997 fue declarado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Regreso a Munich. Alojamiento.
Desayuno y salida hacia Rothenburg ob der Tauber. Visita panorámica a pie incluida. Rothenburg domina el sinuoso curso del río Tauber. Sus poderosas murallas, sus casas con frontones puntiagudos, sus calles estrechas y sus fuentes, evocan la atmósfera de una ciudad medieval. En sus orígenes había dos castillos que se miraban frente a frente, uno imperial y otro condal, desde cuyas terrazas se controlaba fácilmente todo el valle. Hoy la ciudad se nos presenta tal y como era en la Edad Media. Continuación hasta Estrasburgo, una de las ciudades más bonitas de Europa, con su centro histórico patrimonio
mundial de la UNESCO. Acomodación en el hotel.
Desayuno y depósito de maletas en el hotel o bus. Durante la mañana se ofrecerá excursión panorámica a pie. El centro histórico de Estrasburgo está en una isla rodeada por las aguas fluviales del río Ill. Esto le da al conjunto una fuerte identidad. En este espacio se ubican diversos monumentos de interés, el principal de ellos la catedral, de un notabilísimo vigor constructivo. Esta catedral se inició en el final del siglo XII. Su fachada es magnífica, de gótico radiante, de Erwin Steinbach. La zona de la Petite France es muy notable también porque aúna el romanticismo de sus canales con una construcción tradicional de gran belleza, conservada felizmente. En el exterior de esa isla aparecen los edificios de las entidades europeas, de moderna factura. Tiempo libre hasta las 20.00 hrs. Regreso a España con noche en ruta.
Llegada ciudades de origen. Fin del circuito y de nuestros servicios.