













Excelente recorrido por el Egipto menos conocido. Vive la ruta de los oasis del desierto Libio, desde El Cairo, pasando por los oasis de El Bahareya, El Farafra, El Dajla y El Jarga.

Línea aerea
Días de salida
A tener en cuenta
Nombre hotel
Duración aproximada: 03 horas.
Situada a unos 25 km de El Cairo, Saqqara fue la mayor necrópolis del país, donde el faraón Zoser (III dinastía) edificó la primera pirámide de Egipto, hoy conocida como la "Pirámide Escalonada". Visitaremos el conjunto funerario de Zoser, indispensable para poder conocer mejor la arquitectura piramidal. También se visitará una de las muchas mastabas (tumbas de nobles) diseminadas por la necrópolis, como la de Mereruka, Ptah Hotep, o la del doctor Ankh Mahur. En todas ellas se aprecian escenas de la vida cotidiana del Egipto Antiguo.
En Menfis, la capital del Imperio Antiguo, se visitará el museo al aire libre, donde se puede admirar la Esfinge de Alabastro y un coloso tumbado de Ramsés II, unos de los pocos restos que quedan de la gran capital.
Duración aproximada: 06 horas.
Esta excursión hace un recorrido por la historia de la ciudad, visitando sus principales puntos.
La visita empieza con el Museo Egipcio de Antigüedades, donde se brindará la oportunidad de apreciar las diferentes facetas de la evolución del arte faraónico, culminando el recorrido con los espectaculares tesoros de Tut-Ankh-Amon. Tras ello, nos dirigeremos hacia la Ciudadela de Saladino, donde visitaremos la Mezquita de Mohammad Ali. Por la tarde, nos espera un recorrido por el Barrio Copto, para visitar la Iglesia de San Sergio, que sirvió de refugio para la Sagrada FAmilia cuando hyó de Herodes. Y, por último, el día terminará con una visión de la vida cotidiana y popular de uno de los barrios más típicos de todo el Oriente Árabe, conocido por Jan el Jalily.
Duración aproximada: 03 horas.
Con esta excursión, se nos brinda la oportunidad de observar varias fases de la arquitectura y arte musulmanes, a través de la visita a algunas de las mezquitas más simbólicas de la ciudad: la mezquita de Ibn Tulun, con su diseño único y la mezquita del Sultán Hassan, una de las joyas de la arquitectura musulmana durante la Edad Media. A continuación, visitaremos el Museo de Arte Islámico y, por último, el Palacio de Manial, una de las obras modernas del arte islámico, construido a principios del s. XIX por Mohamed Ali.
Duración aproximada: 11 horas.
Alejandría, también conocida como la "Perla del Mediterráneo", está situada a 220 km al norte de El Cairo. La duración del trayecto, por carretera es de unas 3 horas aproximadamente. A la llegada, visitaremos las catacumbas de Kom el Shogafa, la Columna de Pompeyo, y el castillo de Qait Bey, donde estaba emplazado el antiguo faro de Alejandría. Por la tarde, nos dirigiremos a los jardines reales de Montazah, y por último a la nueva biblioteca de Alejandría. Al término, regreso de nuevo por carrera a El Cairo.
Dahsur se encuentra 10 km al sur de Menfis y fue allí donde el faraón de la IV dinastía, Snofru, padre de Keops, levantó dos de sus tres pirámides, la Pirámide Roja y Pirámide Romboidal, también llamada "Mentirosa" (se puede acceder a la primera). El resto de la zona lo componen varias pirámides menos importantes, de los faraones Sesostris III, y Amenemhat II y III, pertenecientes a las dinastías XII y XIII, respectivamente.
Duración aproximada: 04 horas.
El Palacio Museo Manial es una parada obligada para todos aquellos aficionados al arte musulmán. Además de ser un museo que reúne diferentes tipos de arquitectura islámica, fue palacio de residencia del regente del rey Faruk y su tío, el prícipe Mohamed Ali.
Después, desde la Torre de El Cairo, podremos disfrutar de una panorámica de El Cairo, difícil de obtener desde cualquier otro punto de la ciudad.
Duración aproximada: 01 hora.
Es una oportunidad única de disfrutar del templo de Filae desde una poética perspectiva nocturna. Todos los miércoles se realiza una sesión en castellano, aunque para grupos de un mínimo de personas puede organizarse cualquier otro día de la semana.
Duración aproximada: 04 horas.
Salida desde el aeropuerto de Asuán con destino Abu Simbel, donde se visitar los dos grandiosos templos de Ramsés II y su esposa Nefertari. Estos templos se encuentran a 297 km al sur de Asuán y a 70 km de la frontera de Sudán. Al igual que otros muchos, los templos de Abu Simbel se transportaron desde su emplazamiento original. El gran templo de Ramsés II, al igual que el pequeño templo de su esposa Nefertari, está enteramente excavado en la roca. Se adentra más de 61 m en el interior de la montaña. La fachada, su parte más conocida, es un pilón descomunal de 33 m de altura, por 37,5 de ancho, sobre el que emergen cuatro gigantescos colosos sentados de 20 m de altura, excavados en la roca, dos a cada lado de la entrada.
El Cairo: Capital de Egipto y la mayor ciudad de África y Oriente Medio. Sus más de dieciocho millones de habitantes convierten a esta metrópoli en un hormiguero diario que abarrota sus calles. El Cairo es una ciudad misteriosa, con un encanto especial. Desde el amanecer hasta la puesta de sol, el murmullo de la ciudad se entremezcla con el canto de los almuédanos que llaman a la oración desde sus miles de alminares; de ahí que también se le conozca como la «Ciudad de los Mil Alminares». Su origen se remonta a la época faraónica, pero no fue hasta la invasión persa del año 525 a. de C., cuando comenzó la dominación extranjera que no terminaría hasta la Revolución de 1952. En el 642, Amr Ibn Al As alcanzó el Nilo, donde levantó «El Fustat» (El Campamento), la actual El Cairo. Y es en El Cairo donde todo viajero debe quedar impresionado con sus monumentos y característico ambiente. Así, no hay que perderse el magnífico Museo Egipcio, la Mezquita de Mohammad Ali en la Ciudadela de Saladino, el bullicioso bazar de Jan El Jalily o, cómo no, las imponentes Pirámides de Giza, así como las zonas arqueológicas de Saqqara y Dahshur. Además de todo esto hay que dejarse seducir por sus atestadas calles y disfrutar de la atmósfera cairota, porque quien visita El Cairo está visitando Egipto entero.
Lúxor: a 730 km al sur de El Cairo. Entre los muchos nombres que ha recibido a lo largo de su historia, destaca el de Tebas, llamada por el poeta griego Homero «La Ciudad de las Cien Puertas». La parte más encantadora de Lúxor se reparte entre las dos orillas del Nilo, oriental y occidental. Y entre las bellezas arquitectónicas de su pasado, el lado este concentra los maravillosos templos de Lúxor y Karnak. Por el contrario, el lado oeste ofrece los lugares más fantásticos del misterioso Egipto: los templos de Ramsés II, Ramsés III, la reina Hatshepsut y, cómo no, los Valles de los Reyes y de las Reinas, entre otros.
Aswan: Es la ciudad más importante del Alto Egipto. Se halla a unos 885 km al sur de El Cairo y 213 km de Lúxor, en la orilla derecha del río, cerca de la primera catarata del Nilo. El origen de la ciudad se remonta hacia principios del Antiguo Imperio (2575-2143 a. de C.). La ciudad de Swenet (mercado), como se llamaba en egipcio antiguo, fue el principal centro de intercambio de productos como especias, ébano, marfil, etc., sirviendo de paso al tráfico fluvial que comunicaba Egipto con Nubia. También era conocida por ser el lugar de donde se extraía el granito para la construcción de obeliscos, estatuas, etc. Así, Asuán todavía conserva gran parte de su pasado histórico: el Obelisco Inacabado, el hermoso templo de Philae o el de Kalabsha, la isla Elefantina, el jardín botánico de la isla Kitchener, el Mausoleo de Agha Jan, e incluso la moderna Alta Presa y el Museo Nubio.
Abu Simbel: A 50 km de la frontera sudanesa y a 290 km al sur de la ciudad de Asuán, el faraón Ramsés II levantó su mayor templo junto a otro de menor envergadura para su esposa preferida, la reina Nefertari. Con la construcción de la presa de Asuán estos templos y otros muchos iban a quedar sumergidos bajo las aguas del lago artificial Nasser. Entonces Egipto hizo un llamamiento mundial a través de la UNESCO, para la salvaguarda de estos templos. Fueron muchos los países que intervinieron en el traslado, entre estos España, a la que Egipto donó el templo de Debod, hoy en Madrid. Gracias a esta colaboración, los templos de Abu Simbel han podido salvarse y hoy podemos admirar la obra faraónica del pasado Egipto junto a la capacidad de la técnica moderna.
Oasis de Bahareya: a 402 km de El Cairo. Más conocido en árabe como Wahat El Bahariya (oasis del norte), consta de cinco pueblos; Mariya, El Qasr, Zabu, El Heiz y El Bawiti, su capital. La mayor parte de ellos conservan restos arqueológicos, aunque no todos se pueden visitar. En la capital Bawiti y en El Qasr, solo resultan de interés algunos emplazamientos de la XXVI dinastía, un pequeño templo de Alejandro Magno,un arco de triunfo romano semidestruido, y la tumba de Amenhotpe Huy.
Desierto Blanco: o Sahara El Beda en su nombre árabe. Se visita tomando como punto de partida el Oasis de Bahareya si se parte desde el Norte, o desde el Farafra, si se llega desde el Sur. Consiste en una gran extensión de fina arena y rocas calcáreas blancas a las que la erosión ha dado interesantes formas, siendo su color debido a un cambio químico de sulfuro a óxido.
Oasis de El Jarga: es uno de los más interesantes. Se halla a 602 km de El Cairo y 240 al oeste de Asiut. La ciudad de El Jarga ha crecido notablemente desde la construcción de la Gran Presa de Asuán, época en la que llegaron hasta aquí gran parte de los pueblos nubios. La población actual se estima en unos 110.000 hab, que van aumentando progresivamente, debido en gran parte al buen desarrollo de la ciudad.
Gracias a las perforaciones de nuevos pozos de agua que han incrementado la producción agrícola, hoy es un gran centro de producción datilera, así como de otros productos.
Los alrededores contienen muchos vestigios, la mayor parte de interés arqueológico, siendo una gran atracción tanto a nivel turístico como histórico.
A unos 3 km al norte de la ciudad, en la carretera de Asiut, está el pequeño templo de Hibis; dedicado al dios Amon y construido casi en su totalidad por el Emperador persa Darío I en el s. VI a. de C. A un kilómetro del templo de Hibis se extiende una necrópolis, la necrópolis de El Bagawat. compuesta de varios cientos de tumbas en adobe, pertenecientes a la época comprendida entre los ss. IV y VI d. de C.
Continuando con otras visitas de interés, destaca el Templo de Nadura, a 4 km al este de la necrópolis. Fue edificado por el Emperador Antonino Pío en el año 138 d. de C. y hoy apenas queda nada.
A unos 20 km al sur del pueblo están los escasos vestigios del Templo de El Gheweta; fue construido durante la XXVII dinastía, en honor a la triada Amon, Mut y Khonsu.
A 5 km, en el camino de Deir El Arbain (camino que usaban las caravanas de camellos para llegar hasta el Sudán en 40 días), se encuentran las ruinas del templo ptolemáico de Qasr El Zayan, consagrado al dios Amon.
Oasis de El Dajla: está situado a 190 km al noroeste de El Jarga y a 230 km al sur de El Farafra. La población, de unos 30.000 hab, se dedica a la agricultura; sus dátiles, mangos y naranjos gozan de gran fama.Posee extensos canales de regadío, en los que se pueden ver las antiguas norias accionadas por bueyes. La mayoría de los lugares a visitar están en sus alrededores. El principal es El Qasr, a 35 km al noroeste de Mut. El interés de este pequeño pueblo está en sus casas, construidas sobre una antigua ciudad romana; su principal material es el barro y alguna piedra procedente de construcciones faraónicas, que no impiden conservar el encanto de un poblado totalmente del s. XII. Es recomendable dar un paseo por entre sus callejuelas. Antes de llegar a El Qasr, en la curva de la carretera, empiezan las ruinas romanas de Amheida. En el centro de la necrópolis, hacia el noroeste aparecen las ruinas casi cubiertas por la arena, de un pequeño templo. Unos 2,5 km al este de El Qasr se ubica El Mesawaka; con más de 300 tumbas pertenecientes a una necrópolis romana. A unos 11 km al norte de El Qasr, se encuentran las ruinas del Templo de Deir El Hagar; fue construido durante el reinado de Nero (54-67) y decorado más tarde por Vespasiano (69-79). Está dedicado a la triada Amon, Mut y Khonsu, pero también está consagrado a Set, dios del oasis.